Escucha lo mejor de
Excelencia Personal

El azúcar es la nueva forma de grasa corporal.

A pesar de que por décadas se nos ha hecho creer que la grasa es la causante de enfermedades, resulta ser que es el azúcar lo que nos tiene enfermos. La ciencia comprueba esta afirmación, ataques cardiacos, cáncer, demencia, diabetes tipo 2, acné, hígado graso, problemas digestivos, infertilidad e impotencia, problemas hormonales, entre otros, pueden relacionarse con el consumo elevado de azúcar y harinas,

 

Las investigaciones afirman que el ciudadano promedio consume más de 50 kg de azúcar anualmente, esto es al rededor de 22 cucharadas al día y en los niños 30 cucharadas por día. En el caso de harinas, provocan efectos  adversos peores que el azúcar y en promedio, consumimos 60 kilos anuales. Equivale a medio kg de harina y medio de azúcar a diario. Dando como consecuencia la elevación de los índices glicemicos, aún tratándose de harina integral. Existe una adicción a la comida y en el caso de azúcar, es 8 veces más adictiva que muchas drogas. Y no se trata de un trastorno emocional o alimenticio, sino de una alteración bioquímica originada por las hormonas y neurotransmisores que se liberan por azúcar, provocando antojos  por carbohidratos y ansiedad por comer sin control. No se trata de un fenómeno aislado, sino de la forma de comer de la mayoría de las personas con problemas de sobrepeso y obesidad incluso niños. Un estudio de Harvard arroja información respecto a los centros neurologicos que se activan al ingerir azúcar. El asunto no es de fuerza de voluntad si no de desintoxicación, cambiar ese "caminito" que se ha generado gracias a los azúcares y romper el ciclo adictivo generado. Para ello bastan 2 semanas, en las cuales se limpiará al organismo.
  Ideas para deshacerte de la adicción a azúcares y harinas.

1. Estar convencidos y decididos de que llegó el momento de desintoxicarse, eliminando también GMS, grasas trans y aceites hidrogenados.


2. No se trata de controlar la adicción sino de erradicarla, entendiendo como funcionan las adicciones, no se puede ser "un poco" alcohólico.

3. Evita las bebidas altas en azúcares. Cafés, bebidas energizantes, jugos envasados, refrescos, etc, son peores que la comida con azúcar o harinas. Las bebidas llegan rápidamente al hígado donde se deberán procesar y generalmente se acumulan en forma de grasa y se nota en la circunferencia abdominal. La trampa es que aunque se tomen bebidas llenas de calorías, no se siente lleno el estómago, se tiene necesidad de comer y comer y se hace sin control.

 

4. Empieza el día con energía comiendo proteína. De esa manera equilibras la glucosa e insulina en sangre y reduces por mucho los antojos. Huevo, nueces o semillas, pescado, pollo, carne magra o una buena proteína en polvo que es muy eficiente en este proceso.

 

5. Comer carbohidratos de fuente sana. Vegetales sin almidones, como los verdes, la familia de las crucíferas (brócoli, col rizada, coliflor,  espinacas, acelgas), espárragos, habas verdes, champiñones, cebollas, calabazas y calabacines, jitomates, berenjenas, alcachofas, pimientos, cebollas, ajos, lechugas, apio, etc. Evitando papa, camote etc. Y sin ningún tipo de harina.

 

6. El azúcar se contrarresta con GRASA La grasa buena NO ENGORDA, el azúcar si. La grasa te ayuda a sentir el estómago satisfecho, equilibra tu glucosa en sangre y es indispensable para la digestión, piel, cabello, metabolismo, corazón etc, porque trabaja a nivel celular. En este caso son las nueces, semillas, (que además tienen proteína y fibra) las cremas de nuez, almendra, cacahuate, coco, aguacates y sobre todo Omega 3, presente en los peces rosas o de agua fría.

 

7. Planeación.  Es la forma de prevenir imprevistos y emergencias. Es evitar caer en la trampa de que estés en un lugar imprevisto, en donde te baje la glucosa en sangre y comas lo que esté a la mano, generalmente nada nutritivo. Para ello lo ideal es cargar una mochila de emergencia con semillas y frutas, atún en bolsita, sardinas, manzana, frutos secos etc.

 

8. Deshacernos del estrés.  El estrés enloquece hormonas, el cortisol sube, provoca hambre, hace que se acumulen grasas en el vientre y favorece que aparezca la diabetes tipo 2. Si hacemos respiración profunda y tranquilamente, se estimula el nervio Vago, que es quien regula la acumulación de grasa, y al funcionar adecuadamente, moviliza la grasa y tu estado cambia a relajado. Para ello realiza 5 respiraciones profundas y si lo haces antes de cada comida, mejor. También puedes hacer tapping para mejorar tu digestión, para deshacerte del estrés y mejorar tu relación con la comida.

 

9. Apaga el fuego de la inflamación. La inflamación dispara los desequilibrios metabólicos, entre ellos en cuanto al azúcar, Resistencia a la insulina, pre diabetes, y Diabetes.
Los alimentos que comúnmente provocan esto contienen harinas y azúcares, además de sensibilidad a químicos, conservadores, colorantes (GMS), como lácteos y gluten, que provocan antojos y necesidad por comerlos, a pesar que nos hacen daño y el efecto es cansancio, malestar, mala digestión. Para ello probar por 10 días puede ayudarte a saber si tienes estas sensibilidades, revisar si te sientes con energía, si se quitan los antojos, y tus síntomas comunes.

 

10. Duerme! La falta de sueño altera el metabolismo, fomenta los antojos dulces y por alimentos procesados, esto porque altera la producción de hormonas del hambre. Estudios recientes demuestran que simplemente quitar 2 horas de sueño a estudiantes, estimula las hormonas del apetito, y un aumento en el antojo, sobre todo por comida chatarra. Así qué durmiendo suficiente, favoreces un peso.

Nelly Canseco Arana

Ver publicaciones

Comentarios