Escucha lo mejor de
Excelencia Personal

¿Cuándo un niño requiere terapia?

Resulta que muchos padres se preguntan cuándo la conducta de sus hijos  amerita el apoyo de un terapeuta.

 

 En la práctica nos damos cuenta de que muchos niños que acuden a terapia, denota  la incapacidad del maestro o educador de comunicarse adecuadamente con él.

A veces es la escuela quien refiere a un pequeño a terapia psicológica debido a alguna conducta que consideran inadecuada o anormal.

Pero, ¿qué parámetros seguir para saber si le será necesario o no?

 

Este tema es de actualidad y resulta que muchos padres se preguntan cuándo la conducta de sus hijos (as) amerita el apoyo de un terapeuta.  Por Nelly Canseco

 

Como psicoterapeuta  les puedo compartir que en ocasiones el referir a un niño a terapia, demuestra la incapacidad del maestro o educador de comunicarse adecuadamente con él.

Otras veces, son los padres quienes requieren de una orientación o una terapia, en donde les asesoren de acuerdo a la etapa de desarrollo por la cual cursa su hijo.

Para esto existen “Orientadores Familiares” preparados para asesorar a los padres en la mejor forma de educar a su hijo (a) de acuerdo a la etapa de desarrollo que curse en ese momento.

También se trata de llenar a los padres de recursos para que puedan reconocer las conductas normales en esa edad y las que pueden ser síntoma de que algo anda mal en casa.

Los Terapeutas por su parte, se encargan de ver la manera en la que la familia se comunica, y los mensajes que se envían padres e hijos. En este caso, muchas veces los padres acuden llevando a su hijo, y el terapeuta le sugiere terapia a ellos, porque de tener problemas conyugales, de violencia intrafamiliar o asuntos no resueltos en el sistema familiar, esto se manifestará en la conducta del niño, entonces para poder apoyar a un pequeño, es necesario llegar a las raíces del problema, que puede estar en otros ámbitos de la familia.

Cuando es necesaria la terapia por ser requisito de la Institución educativa o se condiciona su permanencia en el colegio, será el terapeuta quien determine la mejor manera de ayudar al pequeño y apoyarle, siempre buscando la colaboración de los padres y de ser necesario, sugerirles una terapia a ellos mismos.

Lineamientos que proponen terapeutas reconocidos a nivel mundial, en el ámbito infantil: (Retomado del modelo terapéutico de Violet Oaklander)

 

  1. Que se note baja autoestima, un niño que no se sienta querido por sus padres, que no vale y lo que hace no está bien, es inseguro, no se valora, vive en constante preocupación de cómo agradar a los demás y no sabe diferenciar sus sentimientos de los de sus padres, por lo que llega a frustrarse constantemente, a sentir enojo, tristeza o miedo excesivo por su necesidad de agradar a sus padres, lo cual muchas veces lo convierte en un niño retraído, que somatiza o se deprime con facilidad.
  2. Comportamientos que no van de acuerdo a su edad, que se vea o actúe con notoria inmadurez, o que se porte  como un adulto pequeño.
  3. Que se haga pipi o popo (enuresis, encopresis) una vez que ya haya logrado el control de esfínteres, fantasías (como el hablar repetidamente de amigos imaginarios) o terrores nocturnos y pesadillas recurrentes, miedos irracionales.
  4. Problemas de aprendizaje, retraso del lenguaje, déficit de atención. Que es generalmente cuando les mandan llamar porque el niño (a) va retrasado en comparación con sus compañeros o empiezan a dificultársele las habilidades implicadas en el aprendizaje.
  5. Alguna preocupación respecto al comportamiento sexual, como que se diga del sexo opuesto, o tenga conductas sexuales inapropiadas y repetidas.
  6. Síntomas físicos sin causa médica, anorexia, dolores de cabeza frecuentes, sin un problema de salud que los explique, dolores de estómago frecuentes y males digestivos como diarrea, vómito o estreñimiento que sean recurrentes.
  7. Notable dificultad para adaptarse a los cambios familiares (desde cambios de casa, separación de los padres, cambio de localidad, escuela, cambio de actividad en los padres y similares).
  8. Ideas suicidas o el mencionar constantemente falta de ganas de vivir, que viva deprimido o desanimado.
  9. Comportamientos antisociales, aislamiento, falta de convivencia con otras personas ya sea de su edad o su misma familia. Que reporten del colegio que no convive con otros niños y que como padres noten ese comportamiento aislado.
  10. Traumas causados por abuso físico, golpes, abuso emocional o psicológico, sexual o verbal, o que en el ámbito familiar se viva violencia.
  11. La pérdida de un ser querido. Muerte de algún familiar cercano, o amigo.
  12. Enfermedades crónicas o degenerativas. Y en ocasiones el vivir presenciando la enfermedad de alguien cercano, que no saben cómo manejarlo y generan ideas de las enfermedades o muerte.
  13. Haber vivido hospitalizaciones o estar hospitalizado.
  14. Procedimientos médicos dolorosos o amenazantes. A veces por descuidos, los niños sufren accidentes y estos pueden resultar traumáticos para la experiencia y forma de ver la vida de un pequeño, por ejemplo el caso de un niño que cae a la alberca sin saber nadar y genera miedo o incluso fobia al agua.
  15. El efecto que pueden tener divorcio o separación de los padres, ante hechos como este, puede generarse regresión, miedos, inseguridades, enojo, etc.
  16. Ser testigo del abuso a otros niños
  17. En general cualquier comportamiento que tenga consecuencias reales o imaginarias y dé cómo resultado daño físico o emocional para el niño.

La terapia puede ser una útil herramienta para apoyar al niño y brindarle recursos que le permitan funcionar adecuadamente dentro del medio al cual pertenece.

ncanseco@excelenciapersonal.org.mx

Nelly Canseco

Ver publicaciones

Comentarios